4.
DIAGNOSTICO
Cuenta con alumnos entre varones y mujeres, con
una formación de nivel intermedio en su mayoría,
y algunos bachilleres. Fue construida con donaciones procedentes
de Italia, España y Bélgica. La diversificación
de las obras arrancó en los primeros años de la
década de los 70 como repercusión del Concilio Vaticano
Segundo y exigencias de nuestro Capítulo General Especial.
Ya en aquellos días se mantuvo con firmeza, a pesar de
las críticas, la convicción de que Promoción
y Educación son medios indispensables e inseparables de
evangelización. Otro convencimiento fue abrirnos a las
mayorías nacionales: campesinos, mineros y zonas de colonización
donde estaban presentes los jóvenes más necesitados.
La continuidad de la obra es una característica
salesiana. Buscando la sobrevivencia y autonomía de la
Escuela, la formación integral de los alumnos con el acompañamiento
de maestros con buena formación académica y técnica,
se hace prioritario lo siguiente:
a) AUTOFINANCIAMIENTO DE LA ESCUELA: ingresando
al campo de la producción.
b) CAPACITACION ACADEMICA Y TECNICA DE LOS MAESTROS.
c) IMPLICAR A PROFESORES Y ALUMNOS EN EL MENSAJE SALESIANO.
Por falta de recursos y ayuda del Estado, no se
cuenta con todo el personal docente; es indispensable un(a) psicopedagogo
(a) que apoye a los alumnos en el aspecto social, psicológico
y afectivo.
Actualmente la Escuela cuenta con 30 maestros
a los cuales se le da un bono a cada uno con el fin de incentivarlos
a una mayor entrega y profundidad de la enseñanza que dan
en la obra y contar con la presencia permanente de los mismos.
Una de las dificultades que se observa en los
estudiantes de la Escuela profesional es la inconstancia en asistir
a las clases, debido a que ellos deben ayudar en sus hogares al
sostenimiento, y para ello necesitan trabajar para llevar algo
de dinero para la subsistencia de sus familias, y con facilidad
dejan los estudios. Otros, por el contrario, piensan que sólo
es estudio y que deben terminar rápido, haciéndoseles
difícil luego el trabajo. Y otro aspecto que influye en
el aprovechamiento y asimilación de la educación
profesional, es la poca o escasa preparación que recibieron
en el nivel primario, con lo que les resulta más difícil
su profesionalización e inserción en el mundo del
trabajo.
La Escuela eroga también los gastos para
mantenimiento de máquinas, equipos y materiales para prácticas
como: papel, tinta, disolventes, cables eléctricos, aislantes,
oxígeno, carburo, acetileno, electrodos, fierro, sierras,
gasolina, aceite, repuestos para motores y cajas. Estos gastos
representan un enorme sacrificio para la comunidad salesiana,
razón por la cual entrar en el CAMPO DE LA PRODUCCION,
es vital para la sobrevivencia y autonomía de la Escuela
y la permanencia de maestros, y para que los jóvenes puedan
practicar percibiendo ayuda económica.
La Escuela tiene sus dos áreas bien delimitadas,
el de la enseñanza teórico-prácticas y el
área de producción.
Actualmente cuenta con la siguiente infraestructura:
• 12 aulas
• 1 sala de computación.
• 1 sala de reuniones.
• 1 oficina para dirección.
• 1 oficina para administración.
• 3 baterías de baño: 1 para mujeres, 1 para
varones y otra para profesores.
• 2 canchas de fútbol.
• 1 cancha polifuncional.
• 4 talleres bien equipados.
OBJETIVO
GENERAL
Ayudar
a los jóvenes a conseguir una adecuada formación
humana, cristiana y profesional como Técnicos Medios en
las especialidades de: Auto mecánica, Electricidad, Metal
Mecánica e Imprenta, para que ellos puedan enfrentarse
a la vida y lograr tener una vida digna gracias a su cualificación
personal y técnica.
OBJETIVOS
ESPECIFICOS
1. Trabajar, como COMUNIDAD EDUCATIVA, en el esfuerzo
de dar a nuestros alumnos conocimientos técnicos y prácticos.
2. Acompañarlos en la consecución de un lugar de
trabajo para que puedan realizar sus prácticas y así
poder costearse algunos gastos.
3. Favorecer un ambiente de familia, para que los jóvenes
los vayan adquiriendo y puedan un día reflejarlos en las
suyas.
4. Acompañarlos y seguirlos hasta que se inserten en la
sociedad y puedan valerse por sí mismos.
5. Acompañarlos en su crecimiento humano y cristiano, ayudándolos
a integrar religión y vida.